Mi papá fue diagnosticado con cáncer de próstata y sus antígenos estaban en aumento. Uno de los médicos nos propuso “vigilancia activa”: repetir los análisis cada tres meses sin ningún tratamiento. Con el tiempo, sus valores comenzaron a bajar, algo que sorprendió al médico. Hoy, tres años después, los antígenos siguen descendiendo y se han estabilizado en un rango normal para su edad.
A lo largo de estos años realizamos movimientos de constelación, honrando y entregándonos a algo más grande. Yo llevo muchos años viviendo y aprendiendo desde esta filosofía, aplicando las enseñanzas de Brigitte con gratitud hacia ella y todo su equipo.
Se realizaron tres constelaciones, la mejoría fue gradual y su evolución la calificaría como un 4 sobre 5, consistente y sostenida en el tiempo.
L. · Argentina


