| La muerte de mi padre en agosto de 2019, de manera fortuita en menos de un mes de enfermedad. A lo largo de 2019 trabajando la relación con mis padres en varias constelaciones los representantes de mi padre lo mostraban en el suelo, boca abajo. En aquel momento la enfermedad todavía no se había mostrado. El malestar era emocional con tristeza angustia y las relaciones en la familia eran difíciles. En todas aquellas constelaciones, lo que traía sanación era que mirase lo que mi padre llevaba con mucho amor. Que respetase su destino dejando lo suyo con él, y que yo me permita la vida. En julio de 2019 su enfermedad aflora y muere en agosto. Yo experimenté que todas esas constelaciones me habían enseñado a aceptar su destino, y que al llegar su enfermedad y muerte ya estaba preparado. Y quiero resaltar que cuando murió, el rostro que tenía su cadáver era una sonrisa de placer y satisfacción. Todos en mi familia dijeron que no habían visto una expresión en un fallecido como esta última que nos dejó mi padre como saludo, como si nos dijera a todos “tranquilos, esto no es para tanto”. El malestar desapareció. Cuando ocurrió ya me sentía preparado por todas esas anteriores constelaciones. ACF España |


