La pasada Navidad (2024), a mis 66 años, me localizaron un tumor (carcinoma ductal in situ, grado nuclear G3) en la mama izquierda. Empezaron viendo en ecografía un tumor muy localizado de 9 mm. Me hicieron varias biopsias, en las que lo catalogaban como potencialmente maligno. Tras la resonancia, identificaron 9 cm y forma de “quesito”.
Tres o cuatro días antes de la operación, constelé el tema y el miedo que me daba la cirugía. Tras la constelación quedé con la sensación de que, más o menos, todo iba a ir bien.
La cirugía fue a comienzos de febrero. Tras la operación confirmaron que el tumor no era tan agresivo como consideraron al comienzo. Finalmente, se retiró en la cirugía de manera limpia y solo un ganglio (el centinela), que, a pesar de no parecer afectado, se extrajo por prevención.
La analítica posterior mostró que no necesitaba tratamiento hormonal ni quimioterapia. Tras cinco sesiones de radio, terminó la aventura. Actualmente, tengo el seguimiento en unos meses, pero no lo han visto crítico. ACM. España


