Después de 7 años y medio de trabajo incesante en constelaciones  fui viendo trasformaciones en nuestros hijos y en mi solo mejorías. Cuando empecé con Brigitte (2022) escuché decir que en los casos que no se ven trasformaciones después de tanto tiempo, puede ser por el trauma y que es necesario hacer terapia especifica. En octubre de 2024 hice mi primera sesión de EMDR y al día siguiente experimenté algo que no me había pasado nunca; me empezó a fluir mucha energía en la zona del corazón y sensación de paz y alegría. Era como si me hubieran quitado un tapón y me empezaron a hacer efecto todas las constelaciones hechas hasta entonces, incluso notaba como me cambiaban creencias. Los temas pendientes antes bloqueados empezaron a fluir.

A día de hoy todavía noto como todo lo que había trabajado se sigue integrando y mi vida está cambiando, incluso tengo mas sensaciones corporales y mucha conexión con mi guía. Estoy muy agradecida a las constelaciones familiares.  Se han convertido en una filosofía de vida que me acompañan y en las que deseo seguir profundizando.

CQ. España